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03/07/2020 09:57 | Liga Nacional

Las zonceras del básquet argentino (1ra parte)

El ejercicio de la memoria y el análisis. Los datos y la lógica, todo tiene que ver con la interpretación de las frases hechas que se manejan en el básquetbol argentino y que lejos de ayudar a construir generan más confusión.
Autor:Pablo Tosal (ptosal@pickandroll.net)
Las zonceras del básquet argentino (1ra parte)

En 1968 el inigualable Arturo Jauretche escribió una obra de brutal rigor actual “Manual de zonceras argentinas” que describe la forma en que el ciudadano se ha dejado llevar por frases negativas que en verdad poco tienen que ver con la realidad.

Podríamos asegurar que en cada ámbito chico, privado o público suceden situaciones similares, donde se compran ideas sin mucho esfuerzo por el análisis. Sin la necesidad de cotejar los datos de los procesos de cambios sociales y dejándonos, eventualmente, ser guiados por las emociones.

Zoncera 1: “Los problemas actuales del básquet son culpa de los 20 equipos”

Hay verdades irrefutables que son hijas de la lógica. Verdades con las que uno es imposible que no esté de acuerdo, porque como se ha dicho: su peso es de lógica irrefutable.

Por ejemplo: a menor cantidad de equipos mayor cantidad de calidad de jugadores distribuida en cada equipo y menos viaje. Esto es cierto incluso para la NBA, la Euroliga, Liga Endesa, Liga nacional y cualquier liga del mundo.

Esta es la fórmula E=mc2 de los que buscan el santo grial de los problemas de la liga. Es decir es una fórmula irrefutable. Y ciertamente lo es ¿Cómo estar en contra de algo tan elemental?

Pero lo que tenemos que objetar es el carácter reduccionista que se le aplica a la fórmula. Vale decir, la fórmula sostiene que “cuantos menos equipos, más calidad distribuida en cada equipo” pero nunca dice que los equipos deben ser 8-14-16 o 20 clubes jugando. La fórmula no analiza contextos, no se resuelve por los datos de la actualidad ni traza la política de expansión de una dirigencia, solo dice algo que es lógico. Nada más. Es como decir: “un jugador debe ser estar bien preparado físicamente”. Ajá, claro.

Por lo tanto, la cantidad de jugadores mayores que debe tener un torneo dependerá de la calidad que se busque tener, en tanto se ajuste al objetivo de la competencia.

Aquí podemos hacer un pequeño apartado que es muy interesante de debatir: ¿cómo se califica el talento? ¿Es cuantificable? ¿Hay método? ¿De qué manera se evita la subjetividad por empatía?.

De acuerdo al proyecto de Liga que se establezca un modelo de menos equipos podría ser perjudicial, por ejemplo en una la liga de jugadores jóvenes de proyección, una liga de primer paso profesional.

Ahora si lo que se pretende armar es una liga como en la década del 80 y 90 donde Milanesio y Campana jugaban siempre en el mismo equipo, entonces ocurrirán dos cosas:

a) Para que no se vayan al exterior habrá que pagar salarios extraordinarios

b) La selección nacional no le ganará a los equipos de Europa como ocurre ahora

La Liga Nacional tiene 20 equipos y el promedio general es de 24.5 años de edad teniendo en cuenta que los jugadores que suben la edad promedio son por lo general los jugadores foráneos (28 años prom). Además que el torneo Federal tiene 72 equipos profesionales con un plantel de mayores (6) igual al plantel de mayores (6) de los 28 equipos de la Liga Argentina.

En la Liga Nacional hay necesidad de tener 160 jugadores mayores (20 x 8) en la Liga Argentina se necesitan 168 mayores (28 x 6) mientras que el torneo Federal suma 432 jugadores mayores (72 x 6). Hay además fichas U23 que en verdad también son fichas mayores según FIBA (mayores de 19). En la Liga Nacional hay 80 jugadores fichas U23 (20 x 4) en la Liga Argentina son 112 jugadores mayores de 19 y menores de 23 (28 x 4) mientras que en el Torneo Federal son hasta 288 posibles U22 (entre 19 y 22 años).

Es decir, las tres categorías del básquetbol profesional argentino reúne por reglamento la posibilidad de dar trabajo a 760 jugadores mayores y 480 jugadores mayores de 19 y menores de 22. En total 1240 jugadores.

Pero de repente el problema son los 20 equipos de la categoría superior porque de 1240 jugadores posibles no puede juntar 160 que le den calidad al torneo incluido los extranjeros.

Zoncera 2: “La gente concurre a la cancha a ver a los mejores jugadores”

Es fundamental determinar qué aspectos del deporte en otras latitudes se generan de la misma manera que en nuestro país, con nuestro acervo cultural y nuestra forma de consumir. Por ejemplo el mercado del deporte profesional en el mundo llega en un 90% al público en general a través de la pantalla y para ello no hay que concurrir más que al living de la casa.

Analizando la premisa de “La gente concurre a la cancha a ver a los mejores jugadores” hay que insertar también la problemática de la economía del país y la falta de comodidades para el espectador.

Además debemos sumar los registros históricos del comportamiento de la gente. ¿A qué concurre la gente a la cancha?. Hay ciertamente un espectro de hinchas que saben del juego y asocian el talento con el deseo de concurrir, pero esto no ha sido así los últimos 10/15 años de competencia, porque la historia de la Liga es inapelable.

Jugadores de Generación Dorada como Herrmann, Oberto, Pepe Sánchez, Montecchia, Leo Gutiérrez, Gabriel Fernández, Hernán Jasen entre otros no lograron por su sola presencia que la competencia tenga un impacto significativo de público. Y no podemos negar la calidad de estos jugadores.

Por el contrario, su regreso a la Liga coincidió con la retracción del público presencial en los espectáculos deportivos (que mudó su forma de presencia a la pantalla). A su vez, el impacto del surgimiento de nuevas figuras como Facundo Campazzo, Nicolás Laprovíttola, Gabriel Deck y Luca Vildoza tampoco lograron que las canchas respondan a su mera presencia. Eran la parte más alta posible del futuro talento argentino. Todos hablan de ellos pero el público no se volcaba a verlos como si fueran estrellas.

Es innegable que el talento que poseen o poseían estos jugadores realzaban la calidad de la competencia, pero nunca significó un impacto del público en la concurrencia.

La gente no va a la cancha a ver a los mejores jugadores sino que:
a) La gente del básquet quiere una liga con los mejores jugadores pero su consumo hoy no es presencial.
b) La enorme mayoría de la gente que está por fuera de este nicho no tiene la menor idea de quienes son los mejores, por lo tanto es imposible que juzgue por quien debe ir a la cancha.
c) Desde el 2005 hasta hoy han pasado apenas 15 años y en ese lapso el celular se convirtió de un teléfono para hablar con otra persona al hecho más importante en la vida de un ser humano, por donde pasa el 80% del entretenimiento del día. De tal modo, plantear hoy el deseo de ir a un espectáculo deportivo con las mismas premisas del 2005 es caminar como ciego en la bodega.

Zoncera 3: “El básquet de elite es para el que puede y no para el que quiere”

Una de las frases más antiguas que se cuelgan como medalla de santo expedito quienes recuerdan al padre fundador de la Liga y una premisa abstracta.

Esta premisa también funciona como la fórmula E=mc2. Para permanecer en la elite el esfuerzo debe ser máximo, para entrenadores, jugadores, árbitros y por supuesto también para los clubes. Es razonable que la máxima categoría del básquetbol profesional argentino no sea para cualquier club sino para los que puedan abordarlo. ¿Cómo estar en contra de algo tan elemental?

Pero, una vez más volvemos a tener que luchar contra un sofisma. ¿Qué significa que un equipo pueda jugar la Liga?

¿Qué tenga un buen estadio? ¿Qué la ciudad tenga más de 250 mil habitantes? ¿Qué tenga aeropuerto? ¿Qué además de un estadio tenga micro propio? ¿Qué viaje en avión distancia superiores a 500 km? ¿Qué posea centro de reclutamiento para juveniles?... o simplemente ¿Qué tenga dinero para poder pagar jugadores y cuerpo técnico?

Si el único requisito real que existió en la Liga fue tener dinero ¿De qué manera podemos seriamente establecer cuál club es merecedor de estar en la Liga?

El equipo más popular de la Argentina (y posiblemente de toda América) juega de local en un gimnasio para 1600 espectadores. Y allí jugó finales de Liga. Pero todos saben que Boca Juniors es un club de Liga porque trabaja con un presupuesto que le baja el club a través del fútbol que le permite pagar todos los sueldos que se establecen en la Liga.

Entonces, ¿Eso es un club de liga? ¿El que puede pagar sueldos?

Por consiguiente, si el único requisito es juntar el dinero la forma de conseguirlo es patrimonio individual de cada club, sea por venta de publicidad, por capacidad del fútbol de la institución, por un sponsors principal, por un gobierno.

Desde ya la vara de “el equipo que puede jugarlo” está muy baja. Se delimita a conseguir el dinero como “sea”. En los últimos años se pusieron varios requisitos más para poder participar (Amplitud del rectángulo con respecto a las vallas publicitarias, jirafas y sistemas de relojes, vestuarios y poco más). Un maquillaje sobre el viejo sistema.

Pero la verdad que la esencia nunca cambió porque la Liga Nacional fue instrumentada bajo el precepto del dirigente pasional para el club que quiera jugarla y, de poder conquistar un ascenso, si se anima a pagar los salarios y los gastos ya puede jugar liga. ¡Y ya está! Un despropósito inmenso, una locura que se perpetuó en el tiempo, sin administrar en la escala de Ligas de Ascensos verdaderos requisitos para transformarse en un club CON BASQUET PROFESIONAL.

Y si bien el sustento “pasional” puede alimentar la mirada del público, no debió ser nunca así desde lo dirigencial, poniéndose una y otra vez en la línea de fuego por pagar salarios que nunca generarán el retorno correspondiente.

Elevar el criterio de “el que puede” y que genere un verdadero tamiz para determinar si un club es de liga o no, no puede estar jamás supeditado solo a la posibilidad de conseguir dinero, sino que debe formar parte de un conjunto de normas que aseguren la estabilidad de un club, independientemente de su poder de convocatoria o poder de lucha deportiva de primeros planos.

La capacidad de formar un staff de profesionales que trabajen para generar un sustento económico/publicitario/social debería ser el requisito de “el que puede jugar la liga” y no encontrar un mesías con plata para pagar caprichos pasionales.

@pablotosal

».03/07/2020 15:19
And yet and yet and yet

Yo desgraciadamente soy Real yo desgraciadamente soy borro
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»fernando03/07/2020 15:35
Me refiero sólo a la 2 "La gente concurre a la cancha a ver a los mejores jugadores".
Queremos ver mejores partidos. Y los mejores partidos se hacen con los mejores jugadores. Desde hace unos años los mejores jugadores dejaron de aparecer para reemplazar a los que dejaron de jugar o se fueron a Europa. Casi al mismo tiempo que se empezó con la fórmula de los 20 equipos y sin descensos. No sé si esto tuvo o que ver pero.....
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»Eduardo03/07/2020 17:46
Esta mas que claro que lo que se vaya a escribir acá es parcial, poco digno y comprado por quien le pone la pauta al sitio. Basta ver los banners de los clubes (que hoy manejan esta Asociación) y de como es que el dueño de este medio consiguió un trabajo en la misma Liga para entender que esta nota es malparida desde su primera palabra. Como les da la cara? Como es que intentar bajar línea? Todo para que sus mandamás se queden contentos. Son pésimos, pick and rolo.
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»Pablo03/07/2020 18:13
Pasó Borro y dijo que la nota es muy oficialista. Que le aflojes.
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»Franco03/07/2020 18:56
Casi que parece una nota escrita por mandado de un empleado de AdC... ah, cierto que el director de OTT de la Liga Nacional es el mismo que escribió la nota. Que casualidad.

Disimulá, Tosal. Hace años perdiste credibilidad con estas notas "de opinión". Trabajas para adc, por más que ahora tengas un contrato congelado igual que varios otros de tus compañeros. No creas que la gente es tonta... A ver si te animas a publicar el mensaje para que todos lo lean. Lo dudo. Saludos.
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»Kebueno03/07/2020 23:08
La liga nacional es una porquería, ni hay figuras...muchos extranjeros y encima malos, además muchos partidos
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»tomas05/07/2020 16:08
mas alla de la obvia tendencia oficialista de la nota, en el punto 2 me quedo con la premisa b como la clave. aparte de q ni sabemos q dias se juega, no hay promocion, etc. un ejemplo claro es el peñarol tetra, NI UNA FOTO DE LEO a la entrada de mdq en verano. asi nadie va a saber q existe.
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