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28/07/2011 18:12 | Preolímpico

Generación de trabajo

Una de las características de la Generación Dorada fue su capacidad de contracción al trabajo, más allá del inconmensurable talento que poseen. Desde hace días en Bahía Blanca trabajan Pancho Jasen, Manu Ginóbili y Pepe Sánchez en la previa a la convocatoria de Lamas para llegar con un gran piso físico. La intimidad contada por el periodista Bruno Altieri para la página de ESPN.
Generación de trabajo

BAHÍA BLANCA -- Supongamos que existe un grupo que se entrena. Supongamos, también, que ese grupo está conformado por ocho jugadores y tres entrenadores, entre los que encontramos tres campeones olímpicos y un seleccionado nacional. Parece mucho, pero nunca parece ser demasiado. El éxito, entonces, se concentra en un núcleo definido. En una burbuja de tres con un cuarto que se acerca. Ser testigo de ese desparramo de básquetbol gratuito no tiene desperdicio, porque la historia no se detiene ahí: todos ellos, figuras en el mundo, son nacidos y criados en la misma ciudad.

Manu Ginobili, estrella de San Antonio Spurs, Hernán Jasen, figura ACB, y Pepe Sánchez, ejecutivo principal y jugador de Weber Bahía Estudiantes, se entrenaron juntos en Bahía Blanca buscando llegar en una puesta a punto aceptable para el 29 de julio, día en que el seleccionado argentino de Julio Lamas comienza su concentración rumbo al Preolímpico.

A ellos tres, próceres del básquetbol de esta ciudad, se le sumó un cuarto: Alejandro Montecchia, campeón olímpico en 2004, hoy asistente de Weber Bahía Estudiantes, quien se divirtió en cada práctica no sólo desafiando a las figuras en campeonatos de tiros a distancia, sino también haciendo las veces de árbitro en cada uno de los partidos que jugaron de preparación.

“Lo que intentaron hacer desde un punto de vista basquetbolístico es ir ganando aire. Hicieron partidos sin detener el juego cuando había conversiones, combinando ejercicios dos contra dos, tres contra tres. La idea es que lleguen a la concentración y no noten el inicio de las prácticas. En definitiva, ganar algo de roce”, señaló Montecchia al ser consultado.

Los tres comenzaron a trabajar por su cuenta y luego se acoplaron a un trabajo conjunto. Manu Ginóbili llegó más temprano que lo habitual a Bahía Blanca tras la eliminación de los Spurs a manos de los Grizzlies en primera ronda de playoffs, lo que le permitió no sólo disfrutar de su familia y amigos en su ciudad -Bahía Blanca, más allá de algunas fotos y autógrafos, es un lugar donde se respeta la privacidad las figuras importantes- sino comenzar con trabajo de pesas y lanzamientos.

“Llegué temprano y empecé trabajando solo, fortaleciendo músculos y haciendo algo de básquet. Para correr, me cuesta hacerlo sin compañía, así que llamé al preparador físico de WBE (Cristian Llambrecht) y me sumé a los trabajos con Pepe y Pancho”, señaló Ginóbili al ser consultado.

Pepe Sánchez, por su parte, se tomó de dos a tres semanas luego de finalizada la temporada 2010-11 con Weber Bahía Estudiantes, y luego empezó a entrenar por su cuenta. Hizo principalmente trabajo de pesas y en cada uno de sus viajes se llevó una rutina para no perder la forma.

El plan que involucró a los tres seleccionados se puso en marcha el 30 de junio y fue de cinco semanas en total. En la primera, se evaluó la condición en la que estaba cada jugador y ya el lunes siguiente comenzaron los trabajos.

“Lo importante no es estar bien ahora, porque si se aceleran los procesos de puesta en forma se puede arriesgar sin sentido. Hay que estar bien para el partido debut del Preolímpico, a la concentración se llega en buen estado. La puesta a punto es in crescendo”, agregó Manu.

Hernán Jasen, quien estaba tramitando su desvinculación con Asefa Estudiantes de Madrid, llegó a Bahía a fines de junio y recién se sumó a los entrenamientos cuatro o cinco días después.

“El plan consistía en dos o tres entrenamientos en cancha, con entrada en calor y algunos aspectos técnicos de juego. Luego, un trabajo aeróbico que, con el correr de las semanas, se fue combinando con nuevas variantes de ejercicio y más trabajo con el balón. En la última parte de las prácticas siempre hicimos sesiones de tiro, alternando con trabajo de 1-1 o 2-2 de acuerdo a la cantidad de jugadores en cancha”, señaló Llambrecht, preparador físico que trabajó de cerca con los jugadores.

Lo primero que quiso hacer Manu cuando se bajó de su camioneta fue ponerse a trabajar. Sin pausas, sin excusas, con máxima exigencia. Una presentación rápida, una puesta a punto de criterios y trabajo en las semanas pautadas. Los días de Ginóbili en su ciudad fueron siempre a puro trabajo: levantarse a las 8 o 9 de la mañana, desayunar, hacer pesas alrededor de una hora y cuarto cerca del club Bahiense del Norte (su club de formación, en el que el estadio se llama... sí, Manu Ginóbili), luego ir hacia la cancha, hacer trabajos físicos, y luego entrenar por la tarde si es que hacía falta. “Es un jugador que se cuida muchísimo en su alimentación. Es fundamental para poder trabajar y estar en forma”, señaló Llambrecht.

Ginóbili y Sánchez alternaron trabajos físicos dentro de canchas de la ciudad (Bahiense del Norte y Liniers) y de pista en las instalaciones de Fútbol Club o Las Tres Villas, el circuito de atletismo local por excelencia.

“Una vez por semana hacían un trabajo físico de rigor. Eran pasadas de 100, 200 y 400 metros. Los tres realizaron el mismo ejercicio, pero lo que cambiaba era la cantidad de metros recorridos, de acuerdo al estado, condición y características físicas de cada uno”, agregó el PF.

Ese ejercicio de pasadas fue recomendado a Llambrecht por el preparador físico de los San Antonio Spurs. El método de comunicación era una triangulación con Manu, quien recibía sugerencias de ambas partes, las ponía en común y de esa manera se encontraba el punto justo de trabajo.

Ahora bien, ¿qué fue lo que hizo cada uno desde un punto de vista individual? Si bien el plan era general, la especificidad tuvo lugar: Pepe trabajó el fortalecimiento de piernas, Manu la capacidad aeróbica y Pancho la condición física general.

“Ellos, en parte, se manejan solos. Con la experiencia que tienen saben como tienen que entrenar y la intensidad que tienen que tener”, agregó Montecchia.

Luego de trabajar específicamente sobre el aspecto físico, los tres talentos bahienses se incorporaron a las prácticas con los jugadores de Weber Bahía Estudiantes, que se hacían a diario, por la tarde, en el estadio Hernán Sagasti del club Liniers.

“Lo que más me impactó de Ginóbili es que en ningún momento sobró la situación. Entrenó con tanta seriedad como si estuviera en el medio de una temporada, como si en todo momento tuviese que estar listo para salir al ring. Siempre bien predispuesto, siempre con ganas de trabajar, pidiendo más en vez de menos”, agregó Llambrecht.

En esos entrenamientos, lo que predominó fue el vértigo y el trabajo aeróbico. Todo tuvo que ver con correr, con aceitar las maquinarias pensando en ganar capacidad de movimientos.

“Lo que intentaron hacer desde un punto de vista basquetbolístico es ir tomando aire. Hicieron partidos sin detener el juego cuando había conversiones, combinando ejercicios. La idea es que lleguen a la concentración y no noten el inicio de las prácticas. En definitiva, ganar algo de roce”, señaló Montecchia.

A la presencia de Pepe, Pancho y Manu, se les sumaron los jugadores de WBE, Lucas Faggiano, Federico Aguerre, Mateo Gaynor, Juan Espil y Ariel Zago, y otros dos refuerzos de lujo de la ciudad: Juan Ignacio Jasen y Bruno Cerella.

“Hicimos mucho trabajo de dos contra dos, tres contra tres y cuatro contra cuatro con los chicos, a cancha abierta. La idea es ganar en movilidad, acelerar un poco con algo de básquetbol. Sirve para ganar forma”, dijo Ginóbili.

“Trabajamos la parte física y el básquetbol para llegar en condiciones al día 29, cuando comienza la preparación con la selección para el Preolímpico. Desde lo físico trabajamos casi todos los días, a veces un poco más largo, a veces más intenso y corto. El trabajo fue duro pero llegamos muy bien”, señaló Jasen.

“Entrenar con ellos es algo extraordinario, lo disfruté muchísimo. Defender a Manu es imposible, porque tiene un talento increíble. En cada cosa que él hace uno ve y aprende, tanto con la pelota como en defensa. La verdad, me voy muy contento con esta experiencia”, contó el alero.

Es que Ginóbili tiene eso que tienen los grandes de verdad. Cuando se lo ve entrenar de cerca, todos saben lo que va a hacer, pero igual lo hace y se sale con la suya. Hace lo difícil, fácil. Enseña con el ejemplo y también con la palabra.

“No tengo ninguna lesión, sólo una pequeña molestia en el sóleo de una pierna, pero no es para preocuparme ni mucho menos. ¿El codo? Muy bien por suerte, igual que los tobillos”, completó Manu.

Ginóbili comenzó haciendo trabajo diferenciado de pesas tras su lesión en primera ronda de playoffs ante los Grizzlies. Luego, sumó los ejercicios que le molestaban a su rutina y ya está en perfectas condiciones.

Argentina concentra a partir del viernes 29 de julio en Buenos Aires. Habrá una conferencia de presentación en el Hotel Panamericano que significará el inicio del camino que puede llevar a la Generación Dorada a Londres 2012.

“Conociendo a Manu, él está hoy con muchas ganas, porque sabe que es un torneo muy importante y sabe que es una manera de estar de nuevo con el público. Se clasifica a un Juego Olímpico, estás con tu gente después de 10 años de que no se juegue un torneo importante acá... por lo tanto, conociéndolo a fondo, sé que está con la motivación a full. Estoy seguro que en el torneo vamos a ver al mejor Manu”, completó Montecchia.

¿Te lo vas a perder?

Fuente y foto: Bruno Altieri www.espndeportes.com

»celeste29/07/2011 20:12
Y todavia hay cordobeses tercos y marplatenses exitistas que se atreven a discutir la capital del basquet!!!
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»Iara30/07/2011 13:21
En cuantas ciudades mas del Mundo se da algo asi?
Solo se aceptan respuestas con nombres de ciudades, no opiniones...jejeje....ahhh no se desesperen por contestar...hay lugar para todos!
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